Voves de Mujer No. 2 - mayo 2002
En esta edición

 

Editorial

 

 

Editorial

La Reforma Política, una Apuesta de las Mujeres

Las mujeres de IMP se alistan para la movilización

¿Remedio para acabar con la y la politiquería?

Jueves 30 de mayo del 2002.

Las organizaciones de mujeres que hacen parte de Iniciativa de Mujeres Colombiana por la Paz, IMP, bajo la articulación de sus experiencias individuales desarrollan una acción política para incidir en los escenarios de paz, entendiendo al diálogo y la negociación política como única salida al conflicto armado colombiano. Esta acción también pretende consolidar un poder colectivo, posicionar a la mujer como autora imprescindible de la construcción de un nuevo país.

Así, la Movilización Nacional de Mujeres, que se llevará a cabo el 25 de julio, es una expresión del "no rotundo a la guerra". Su sentido político es una apuesta para ratificar nuestra presencia en la esfera de lo público, para insistir en un espacio de negociación donde indiscutiblemente las mujeres debemos estar presentes, por que somos artífices de tejido social.

La Movilización es para IMP un eslabón de la acción política que el proyecto pretende desarrollar. Es importante subrayar que esta no es una movilización cualquiera, es la convergencia y la articulación con cinco organizaciones de mujeres que entre todas convocamos a más de 200 organizaciones a nivel nacional. Esto habla de un sujeto colectivo que quiere interlocutar con el país, no lo hacemos solamente para juntar pasos, lo hacemos por que estamos comprometidas con el diálogo y con la búsqueda de la paz.

La reforma política es otro escenario indispensable en donde las mujeres tenemos que estar presentes desde el compromiso propositivo. Somos nosotras las que tenemos que insistir en la ampliación democrática para las mujeres. No debemos delegar esa responsabilidad. Queremos cambiar las reglas de juego para que definitivamente permitan la inclusión de las mujeres en la política.

Por esta razón, apostarle a la reforma al sistema de gobierno constituye la condición previa y necesaria que le da sentido a los demás esfuerzos por transformar la estructura social. El acceso al poder en nuestro país ha estado históricamente restringido a los hombres, pero las mujeres hemos adelantado luchas silenciosas para modificar esos principios que parecen ser criterios monolíticos perpetuos. Nuestro nivel de ingerencia para lograr los cambios que exige la cultura y estructura política, debe partir por autorreconocernos como protagonistas.

A su vez, la constituyente de Mujeres, acción ultima de la dinámica de IMP, esta estrechamente relacionada con lo anterior. La hemos entendido como un hecho político, como un escenario democrático para elaborar una agenda básica de las mujeres en donde se materialice nuestro poder colectivo.

Cada reunión sectorial y regional, para diseñar y dar contenido al desarrollo de la constituyente, será de vital importancia. Los acuerdos y concertaciones que surjan de estos espacios le darán forma y vida al gran pacto. Así la Constituyente será el producto del proceso combinado que desde hoy vayamos señalando.

Todas estas acciones cobran vida desde los compromisos que concertemos y asumamos entre todas. Las acciones adelantadas por IMP se conciben sobre la consolidación del poder común, principio que rige nuestra ruta.